Finalizada la estructura de sombra en el puerto de Presidio, dos años después de las preocupaciones planteadas

Por FAITH MELGAARD

PRESIDIO – Las personas que entren en Presidio, Texas, desde Ojinaga, Chihuahua, tienen ahora un lugar donde esperarse para entrar en el país y para resguardarse del opresivo sol estival.

Hace poco, finalizaron las obras de la estructura de sombra en la entrada del puerto de entrada de Presidio adonde los transeúntes transfronterizos se dirigen para conseguir permisos y documentos para viajar. Ha tardado dos años en proporcionarles sombra. En 2016, las inquietudes expresadas por el público respecto a las posibles condiciones inhumanas bajo el calor estival fronterizo que soportaban las personas que esperaban en fila en el puerto dieron lugar a una solicitud para la acción, que fue emprendida por Laurie Holman, ex profesora de arte en Presidio.

Según la narrativa de la solicitud, no había “sombra, asientos ni acceso a agua para las personas que estaban de pie haciendo cola afuera para conseguir sus permisos para viajar a los Estados Unidos.”

Las personas que entren en el país con vehículos tienen que atravesar el puente a pie y dejar atrás sus vehículos y a veces tienen que esperar varias horas para recibir sus permisos de entrada.

“No puedo imaginar lo caluroso que puede ser llegar a estar de pie sobre el cemento sin sombra, ni asientos ni agua,” dijo Holman en aquel entonces. “A menudo veo allí de pie a mujeres con bebés y niños, a ancianos que apenas pueden caminar. Se trata de una atención totalmente inaceptable e inhumana.”

Según un portavoz, el mes más ajetreado para conseguir permisos para entrar en los Estados Unidos fue julio, cuando expidieron 15,765 permisos. Un total de 685,355 vehículos cruzaron la frontera y 52,146 peatones la atravesaron en Presidio únicamente durante el año fiscal del 2017.

Las temperaturas pueden llegar con regularidad a las tres cifras Fahrenheit a lo largo de la frontera durante los meses estivales, dando lugar a peligrosas condiciones de calor.

Los funcionarios municipales de Presidio en aquel entonces acogieron la causa de Holman y pidió que el gobierno hiciera algo al respecto.

Brad Newton, Director de Desarrollo Económico municipal, dijo que aunque la ciudad no jugó ningún papel en la financiación o la implementación del proyecto, sus representantes se reunieron con el personal del puerto para expresar sus preocupaciones respecto a las condiciones.

Dijo que era posible que el retraso en la implementación del proyecto se debiera en parte a las negociaciones necesarias entre el propietario privado del terreno y las instalaciones del puerto.

John Ferguson, Alcalde de Presidio, dijo que a pesar del tiempo que se tardó en proporcionar sombra a las personas que cruzan la frontera, la ciudad está contenta con el resultado final y cree que el puerto hizo un buen trabajo con una zona que, él calcula, puede dar abrigo ahora a entre 40 y 50 personas.

Holman, que ahora vive en Zacatecas, dijo: “Me alegro de que se haya realizado. No estoy segura de cuál fue el motivo del retraso, pero como dice el viejo refrán, ´mejor tarde que nunca´, aunque tardaron demasiado.”

Traducción de MIRIAM HALPERN CARDONA


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