A los residentes de Presidio se les insta a saber –y fijar– los números de sus casas

Una cuestión de vida y muerte

PRESIDIO — En una época en que los smartphones vienen equipados para detectar las ubicaciones antes de que puedas decir la palabra “mapa,” es raro no saber dónde te encuentras. Pero estos confines tan lejanos del oeste de Texas representan una última frontera en más de un sentido, incluyendo la posibilidad de perderse. Para muchas personas que viven aquí, esa es una de las mayores atracciones. Para el Departamento de Policía y los Servicios Médicos de Emergencia (EMS) de la ciudad de Presidio, se ha convertido en un problema de verdad.

“Te sorprendería las veces que recibimos una llamada de alguien y no sabe su propia dirección,” dijo Marco Baeza, jefe de policía de la ciudad de Presidio. “No sabe cuál es el número de su casa.”

En 2008, Presidio aprobó una ordenanza municipal que requería que los residentes fijasen los números en las casas y estructuras con sanciones de hasta 200$ para aquellos que infringiesen la ordenanza. No obstante, muchos han incumplido con estas regulaciones. En los últimos años, a medida que aumenta la población de la ciudad, y mientras los servicios medicos de la ciudad experimentan un aumento de servicios, los primeros intervinientes han tenido problemas para ubicar casas en situaciones de emergencia.

“En una emergencia verdadera, una emergencia médica, un incendio, esos cuatro o cinco minutos pueden significar la diferencia entre la vida y la muerte,” dijo Baeza. “Si se trata de un tirador activo, si se trata de un ahogamiento, un envenenamiento, un infarto, esos dos o tres minutos son tan importantes.”

Añadió, “Estar tan lejos del hospital, no tener tanto personal y tener un departamento de bomberos voluntarios significa que cada cosa cuenta a la hora de ser más eficientes.”

En cooperación con los EMS, Baeza espera concienciar sobre el tema dentro de la ciudad y anima a los residentes a fijar los números en sus casas. A finales de este año, él y otras autoridades municipales organizarán una serie de campañas de sensibilización, incluyendo la distribución de un panfleto que proporcionará información específica al público sobre cómo fijar adecuadamente los números en sus casas, incluyendo el tamaño de los números y dónde exhibirlos.

Pero puede que el número mismo solo esté rascando la superficie de un problema mayor. Tom Griffith, que trabaja como coordinador del 911 GIS para la zona de los tres condados, dijo que parte del asunto es lo que él denomina “malas direcciones.” “A menudo, ha habido casos en los que una casa tenía tres direcciones,” dijo Griffith. “Una fue asignada por la ciudad en algún momento determinado y luego la empresa de suministros asignaba otra dirección y la compañía telefónica asignaba otra dirección, lo cual, como puede imaginarse si eres un residente, puede ser confuso.”

Otro problema específico a la ciudad de Presidio, según Griffith, es la señalización de las calles. “Sé que están trabajando en ella,” dijo Griffith, “pero su señalización de calles necesita mejoras.”

Marisa Quintanilla, Directora de Servicios Regionales del Consejo de Gobiernos del Río Grande, que supervisa a Griffith, explicó que puesto que la entidad gubernamental no tiene los fondos para pagar la señalización de las calles, la responsabilidad recae en la ciudad misma. En el pas-ado, las señales de las calles han sido robadas en Presidio. Como resultado, la señalización a menudo ha sido inadecuada y ha contribuido aún más al problema del desconocimiento de las direcciones.

No obstante, el problema puede remediarse sencillamente al ponerse en contacto con la oficina coordinadora del 911 GIS. “Se puede contactar con la oficina por teléfono o por correo electrónico o físicamente pasar por la oficina y aclarar su dirección. Si no se les ha asignado una, entonces yo se la asignaré,” dijo Griffith. “A menudo, ya tienen una dirección adecuada para el 911 pero han estado usando otra equivocada. Por lo tanto, intentamos ayudarles.”

Añadió, “Si necesitan enviar una carta a la empresa de suministros, puedo ayudarles. Intentemos trabajar juntos.”

Traducción de MIRIAM HALPERN CARDONA