La Patrulla Fronteriza examina el informe de por qué un agente disparó y mató a una inmigrante guatemalteca de 19 años de edad

TEXAS – La semana pasada las autoridades federales retiraron la afirmación de que un agente de la Patrulla Fronteriza de los EE.UU. que disparó mortalmente a una inmigrante de 19 años de edad la semana pasada abrió fuego porque un grupo de inmigrantes habían empezado a golpearle con “objetos contundentes”, según informa la Prensa Asociada.

Un comunicado de prensa emitido el viernes por la Patrulla Fronteriza no mencionó la referencia al ataque con objetos contundentes en el encuentro mortal que tuvo lugar el miércoles por la tarde en Río Bravo, un pueblo justo al sur de Laredo. “Según el agente, el grupo ignoró sus exigencias verbales y, en cambio, arremetió contra él,” afirma el comunicado de prensa. Al preguntarle por la diferencia en la presentación de lo ocurrido, un portavoz de la Patrulla Fronteriza se negó a hacer ningún comentario, aludiendo a la investigación abierta.

Un testigo ya había rebatido el informe original que decía que los inmigrantes habían atacado, diciendo que el grupo estaba escondido cuando el agente de la Patrulla Fronteriza los encontró y que nadie del grupo llevaba un arma.

Las autoridades federales no han comunicado el nombre de la mujer, pero el Ministerio de Asuntos Exteriores de Guatemala ha confirmado que la víctima era Claudia Patricia Gómez González, de Guatemala, y condenó su muerte.

El abogado del agente, un veterano que lleva 15 años en la Patrulla Fronteriza y cuyo nombre todavía no ha sido comunicado, dijo que su cliente no había cometido ninguna infracción.

“Cada agencia de las fuerzas de la ley están investigando el asunto, tal y como debe ser, incluyendo los Texas Rangers,” dijo su abogado, George Altgelt. “Apreciamos su investigación y confiamos en que las pruebas demuestren la inocencia de mi cliente.

“Es de conocimiento general y de sentido común que ser agente de la Patrulla Fronteriza es un trabajo peligroso. Cada día los hombres y las mujeres vestidos de verde arriesgan sus vidas para que podamos dormir y vivir seguros aquí en Laredo.”

El caso se reveló la semana pasada cuando el agente respondió a una llamada de actividad ilegal cerca de la alcantarilla en Río Bravo. Descubrió a un grupo de inmigrantes que habían entrado en el país de forma ilegal, según informó la agencia federal. Disparó una bala con su arma reglamentaria, alcanzando mortalmente a la mujer.

Dominga Vicente, la tía de la víctima, dijo que Gómez se había licenciado como contadora forense pero no pudo encontrar trabajo, por lo que se marchó de Guatemala.

La Alianza Inmigrante de Laredo, cuyos dirigentes dijeron que estaban “indignados” por la muerte de Gómez, tenía previsto celebrar una vigilia la noche del sábado en el parque Tres Laredos, en Laredo, para honrar a Gómez y a las otras personas que han perdido sus vidas en la frontera.

El Centro para Derechos Fronterizos, de la Unión Estadounidense por la Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), también se preocupaba por los detalles que rodeaban la muerte de Gómez y citaron un análisis reciente llevado a cabo por The Guardian que mostraba que los agentes de la Patrulla Fronteriza han estado involucrados en casi 100 “encuentros mortales” desde 2003 y han pagado unos 60 millones de dólares en acuerdos por muertes injustas.

Las autoridades de la ACLU han pedido que la Patrulla Fronteriza aumente el uso de cámaras corporales en cada agente que esté sobre el terreno; la agencia federal está probando el uso de cámaras corporales en nueve zonas pero Laredo no es una de ellas.

Traducción de MIRIAM HALPERN CARDONA