Estudiantes locales hacen de voluntarios en Presidio/Ojinaga con el Club Key

PRESIDIO — Durante épocas como ésta, hay que tomar en serio el hecho de ponerse por detrás de las necesidades de los demás y, todavía más, ponerse en su piel. Se requiere compasión, liderazgo, confianza, compromiso y un deseo verdadero de hacer que su comunidad sea un lugar mejor, paso a paso. De esto trata el Club Key de Presidio. Este grupo de adolescentes –que están entre el segundo y el cuarto curso de la escuela preparatoria, además de los hijos de la Sra. Galindo, Eliud y Alexis Galindo– hace justamente eso. Dedican su tiempo –tiempo que podrían dedicar a sus familias, amigos, escuela–, sus esfuerzos, sus finanzas e incluso su sudor a participar en proyectos de servicio a la comunidad que realmente ayudan a los individuos y a los animales.

El Club Key de Presidio fue establecido en abril de 2019. Anteriormente, el grupo se hacía llamar “Líderes de Presidio” mientras esperaban que la Organización Internacional Kiwanis le concediera el estatus. Desde su inicio, este grupo ha ayudado con múltiples actividades, incluyendo la decoración de los pasillos de la escuela preparatoria y la organización de asambleas donde reconocen el trabajo duro de todos los estudiantes participantes bajo el liderazgo del Sr. Santos Luján, ex director de la escuela preparatoria.

Entre las muchas actividades en las que ha participado el equipo, los miembros se han juntado con Luciá Valles –que está en el tercer curso de la escuela primaria– y su colecta Teletón donde ayudaron a recaudar más de 700$ durante dos años consecutivos. El año pasado, el equipo visitó el Centro de Rehabilitación Infantil Teletón, en Chihuahua, para entender cuáles fueron los servicios exactos proporcionados a estos niños en este instituto y para entender a la familia de Luciá y su compromiso con esta organización. Los miembros del club fueron testigos de los servicios de rehabilitación proporcionados a tantas familias, sin coste alguno, y de parte de individuos altamente calificados y con la mejor tecnología de hoy en día. La experiencia permitió que el grupo diera la mano a los empleados y a los directivos y que jurara brindar su apoyo año tras año.

Cada semana, el Club Key de Presidio recoge artículos no perecederos que pueden ser entregados a Don David, que vive en una situación difícil en nuestra comunidad vecina de Ojinaga. Don David es un hombre mayor, de unos setenta años, vive solo y su casa está hecha de telas y tablas. El grupo nunca ha visto su casa cálida y acogedora. En las visitas realizadas a la casa de este señor mayor, el grupo se ha dado cuenta que vivir sin electricidad y con estas temperaturas exige un estado de emergencia para Don David, y se agradecería toda la ayuda que pueda ir destinada a este hombre mayor.

El equipo ha entregado mantas, calcetines, agua y comida no perecedera que Don David puede consumir cada semana. Los residentes locales de Ojinaga se han propuesto, en un futuro próximo, construirle a Don David una casita funcional. Mientras tanto, el equipo hace todo lo que puede para brindarle compañía e impedir que se muera de hambre.

Una última actividad que hay que mencionar en estos momentos es la iniciativa del Club de mantener en un ambiente limpio a los animales callejeros de la ciudad de Presidio. Hace poco, el equipo visitó el Refugio de Animales de Presidio y limpió las zonas con jaulas, barrió y fregó los suelos y arregló la zona del jardín trasero para que los perros tuvieran mucho espacio donde correr y jugar. Para dejar felices a los animales del refugio, el equipo interactuó con los perros y los gatos. El Sr. Hernández hace un trabajo excelente de mantenimiento con los animales y consigue que las instalaciones sean acogedoras para que los visitantes adopten a los animales.

El Club Key de Presidio está formado por adolescentes que celebran reuniones semanales, someten a voto las actividades y los procedimientos y, juntos, dejan una huella en las vidas de las personas que tienen el honor de servir. Son verdaderamente una familia. Adriana Galindo –maestra y asesora del club– está orgullosa del trabajo que llevan a cabo. “Se trata de un grupo hermoso de jóvenes líderes que quieren hacer algo por la comunidad. Están entregados, son positivos, confiables y merecen el mundo,” dijo Galindo. “Estos adolescentes hablan enormemente de la educación que han recibido de sus padres, una educación basada en el respeto, el coraje y el compromiso. Es un verdadero honor para mí trabajar con líderes y formadores del futuro con tanto talento. Y agradezco a sus padres por confiar que están en buenas manos. De nuevo, es un absoluto honor para mí trabajar con unos jóvenes tan poderosos.”

Karla Padilla es estudiante de la Escuela Preparatoria de Presidio (PHS) y miembro del Club Key del PHS. Traducción de MIRIAM HALPERN CARDONA