Millonarios Patrióticos: 24 estados dan aumentos de sueldo a sus trabajadores, ¿por qué no lo hace el Congreso?

Este Año Nuevo, 24 estados recibieron la nueva década aumentando el salario mínimo, otorgando a sus trabajadores más vulnerables un aumento de sueldo muy necesario. Aunque podemos y debemos celebrar estas ganancias, es importante señalar que el salario mínimo federal sigue siendo de unos míseros 7.25$ la hora, una tasa que no ha cambiado desde 2009. Millones de estadounidenses siguen esforzándose por poder subsistir con estos trabajos con salarios de miseria y con un coste de vida que no deja de aumentar y, como resultado, constantemente están inseguros fiscalmente. Ya es hora de que el Congreso dé un paso adelante y otorgue a todos los trabajadores estadounidenses el aumento que merecen.

En la última década, hemos visto cambios dramáticos en la manera como funciona la economía para el individuo corriente, por lo que es delirante pensar que los trabajadores puedan sobrevivir con un sueldo creado para los requisitos mínimos de vida de hace 11 años. Considerando que no hay ningún lugar en los Estados Unidos donde una persona que gana el salario mínimo federal pueda permitirse un apartamento con dos dormitorios, es algo negligente que el Congreso siga permitiendo que los estadounidenses caigan en la inseguridad económica.

Ya solo con la inflación, el salario mínimo de hoy en día vale 15% menos que en el año 2009. Eso significa que los empleados tienen que trabajar más horas –o conseguir un segundo empleo– simplemente para alcanzar las condiciones básica de vida de hace una década. El salario mínimo fue diseñado para asegurar que los empleados con bajos ingresos pudiesen ganar lo suficiente como para salir adelante, pero con un salario estancado y una creciente inflación ya no está proporcionando la sensación de seguridad para la cual fue diseñado.

Desde hace mucho, los legisladores y los líderes empresariales han insistido en los peligros de subir el salario mínimo, citando la destrucción económica que recaería sobre nuestro país. Y, sin embargo, aquí nos encontramos, un año después, con otra ronda de aumentos salariales por todo el país y, no obstante, siguen existiendo las pequeñas empresas y los restaurantes siguen entregando pedidos.

Eso se debe a que estados como California, Washington, Arizona y Nueva York han mostrado el éxito que llega cuando se incrementa sustancialmente el salario mínimo a más de 7.25$ la hora. Además, los estudios han demostrado que aumentar el salario mínimo estimula el crecimiento de empleo para los pequeños negocios y los minoristas y no tiene ninguna repercusión en absoluto en el empleo.

Hablando claramente, subir el salario mínimo es una de las maneras más sinceras de reforzar nuestra economía. Nuestro sistema económico es generado por nuestros consumidores, así que cuando alguien compra un carrito lleno de comestibles o disfruta de una velada con sus amigos, invierte en la economía local y nos beneficiamos todos.

A pesar de lo que haya podido oír, la gente adinerada como yo no somos la clase de consumidores que impulsan nuestra economía: invertimos nuestro dinero sobrante en carteras y en cuentas de ahorro. Claro que también compramos comestibles y artículos ocasionales de alto valor, pero en realidad constituimos un pequeño puñado del gasto en comparación con el resto del país. Aumentar los salarios devuelve el dinero directamente a las manos de aquellas personas que más lo necesitan y que forman la columna vertebral de nuestra economía: una economía en la que más gente gaste dinero beneficia a todo el mundo, no solo a los adinerados.

El tiempo corre y cada día los trabajadores estadounidenses trabajan duro cada vez más y cada vez más se están quedando atrás. Aumentar el salario no solo mejora las vidas de aquellas personas que lo reciben, sino que también ayuda a nuestra economía en general.

Este Año Nuevo es hora de que el Senado dé un paso adelante y apruebe la legislación de 2019 –la Ley para Subir el Salario– que actualmente está en estado latente sobre el escritorio del líder del Senado Mitch McConnell y también hemos de subir los salarios en los estados restantes que no han tomado medidas. Si el Congreso debe escuchar, que sea solo por una razón: ningún estadounidense trabajador deba vivir en la pobreza.

Morris Pearl es ex director gerente de Blackrock, Inc. y presidente de Patriotic Millionaires (Millonarios Patrióticos). Traducción de MIRIAM HALPERN CARDONA

Sobre los Patriotic Millionaires

Orgullosos “traidores a su clase,” los miembros de Patriotic Millionaires son estadounidenses, líderes empresariales e inversores con elevados patrimonios que están unidos en su preocupación por la desestabilizadora concentración de riqueza y poder en los Estados Unidos. La misión de la organización The Patriotic Millionaires es construir una nación más estable, próspera e inclusiva al fomentar políticas públicas basadas en los “primeros principios” de la representación política equitativa, un salario digno garantizado para todos los ciudadanos trabajadores y un sistema fiscal justo. Puede saber más en http://patrioticmillionaires.org/about/

The Patriotic Millionaires han aparecido en los medios informativos aquí y en el extranjero, incluyendo The Daily Show con Jon Stewart, PBS NewsHour, The New York Times, Washington Post, CNN, MSNBC, Fox News y otros muchos medios. Puede encontrar más cobertura en http://patrioticmillionaires.org/media