La polémica saga del juzgado llega a un final decepcionante.
Las elecciones generales de noviembre están a solo un par de semanas de distancia, y la votación anticipada comenzó el lunes 23 de octubre. Además de las medidas electorales estatales que deben ser aprobadas por los votantes, los residentes del condado de Presidio también tendrán la oportunidad de votar sobre si el condado debe o no emitir certificados de obligación (CO) —en términos más simples, endeudarse— para pagar las reparaciones cruciales del emblemático juzgado de Marfa.
El punto en la boleta es la “Medida A” y solicita un sí o un no sobre si el condado tiene la autoridad para emitir $5 millones en CO. Si bien la mayor parte de los fondos se utilizaría para el juzgado, el dinero también financiaría las reparaciones del Anexo del Condado en Presidio, así como el equipamiento de carreteras y puentes.
El juzgado se convirtió en un punto álgido político durante el verano, durante una temporada de elaboración de presupuestos especialmente polémica. (El entonces comisionado, y actual aspirante a juez del condado, David Beebe, llegó incluso a calificarlo de “lo más decepcionante de su carrera” durante un evento de lanzamiento de campaña).
Tras aproximadamente un año de expresar su apoyo al proyecto del juzgado, el juez del condado Joe Portillo cambió de opinión, y sus partidarios presentaron el asunto como un saco de boxeo político de “norte contra sur”. Un puñado de votantes de Presidio se unieron y lanzaron una campaña de petición, recogiendo firmas de cientos de residentes de todo el condado para llevar el asunto a votación general.
Desde entonces, los comisionados han llegado a un consenso: no seguirán adelante con el proyecto por ahora, incluso en el improbable caso de que los votantes no rechacen la solicitud de certificados de obligación en las urnas. Beebe, quien estaba dispuesto a sacrificar su puesto en la corte por el asunto, lamentó la cantidad de tiempo y dinero desperdiciados en la organización de todo. La mayor compra individual fue la de los servicios de la firma de diseño y construcción McKinstry, por alrededor de $250,000, pero también hubo gastos menores, como el costo de imprimir los avisos electorales en el periódico. “No es el momento adecuado para ese proyecto”, admitió Beebe. “Intentamos hacer algo, y ahora no lo vamos a hacer”.
Si bien algunas reparaciones del juzgado, como la instalación de un nuevo sistema de calefacción y aire acondicionado central, pueden esperar, los comisionados aún tendrán que afrontar otras reparaciones cruciales, como la imposibilidad frecuente de usar el ascensor, que es viejo y funciona mal, lo que podría infringir las leyes estatales y federales de accesibilidad.
Este año también se registraron aumentos de impuestos a nivel municipal en Marfa y Presidio, lo que Beebe teme que genere cierta confusión en las urnas. El Ayuntamiento de Presidio anunció durante el verano su intención de solicitar sus propios certificados de obligación.
El alcalde de Presidio, John Ferguson, declaró que las elecciones de CO de la ciudad estaban en suspenso por el momento mientras los funcionarios recopilaban más información. (La resolución aprobada por la ciudad abre la puerta para que la ciudad asuma deuda mediante la celebración de una elección, pero no obliga a la ciudad a celebrar realmente dicha elección). “Necesitamos un poco más de información”, explicó y alentó a la gente a seguir las discusiones en el Ayuntamiento durante las próximas semanas si desean participar en la discusión.
